Fluir cual aguas

Fluir, ese es el cometido de todos nosotros. Nadie es por suerte o desgracia un parón de la vida. A lo máximo que podemos aspirar, ser un poco ejemplares, pero sin infibulas ni espavientos. Eso está feo y además nos deja con los paños menores a la vista, pues contra más alto te encaramas, más expuesto estás ha mostrar las vergüenzas, pues las prendas no nos cubre todo...
Por lo tanto, seamos conscientes de nuestra cortedad y pequeñez y asumamos nuestro cometido gotita en un cauce llamado vida y poquito más. Ah, buen domingo para los despiertos y acompañantes....